Ya estoy por aquí chiquitines, la espera por fin llegó a su fin y aquí me tenéis de nuevo. Cada viernes me tendréis por aquí con un poquito más de mí, con un pedacito de mi corazón. Nos leemos.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Cuantas veces...

El verano ya pasó, el frío está apunto de comenzar y todo lo que vivimos se quedará atrás.
Hemos pasado mucho y a la vez poco en los últimos días de verano. Y todo lo que pasemos está ahora en un recuerdo dulce y amargo a la vez. Todo ya está en el pasado, pero en un pasado no muy lejano.

Recuerdo la noche en la que nos encontremos, fue la noche de aquel 8 de Agosto. Ha pasado ya mucho tiempo desde esa noche y también demasiadas cosas. Esa noche calló en Jueves y creo que fue una de las más bonitas de este verano. Esa noche el cielo estaba lleno de estrellas y nos quedamos los dos, uno al lado del otro, observándolas.



Sé que esa noche también había más gente con nosotros, pero yo principalmente me centraba en ti. Pasé junto a ti los mejores cinco días del verano, pero también los cinco peores. Fueron diez días de los más intensos para mí. Todo al principio era alegría y felicidad, pero poco a poco se fueron convirtiendo en frustración y tristeza.



Cuando todo iba bien todo era perfecto. Recuerdo que cada uno de los primeros cinco días que pasé junto a ti regresaba a casa con una intensa sonrisa. Cuantas veces no he podido parar de sonreír al recordar cada segundo que hemos pasado juntos, cuantas veces he soñado contigo después de un día entero juntos, cuantas veces he comido rápida para poder estar más tiempo contigo, cuantas veces he mirado el reloj una y otra vez deseando que la hora a la que habíamos quedado llegase ya, cuantas veces...



Cuando todo se empezó a truncar todo iba de mal a peor. La frustración, desesperación y tristeza se iban apoderando de mí poco a poco sin que yo me diera cuanta hasta que un día se apoderó de mí al completo y e di cuenta de todo lo que había estado pasando. Pero lo peor fue darme cuenta de que ya no había vuelta atrás, de que todo se me había escapado de las manos y no sabía como dejarlo todo como estaba al principio, de que todo lo que había echo era comportarme como una cría y rebajarme a su nivel. Esos días ya no lo pasábamos juntos, todo era distinto entre tú y yo. Nos comportábamos como verdaderos extraños aunque hacía menos de una semana eramos inseparables. Recuerdo haber estado en la calle, durante esos días que nos comportábamos como verdaderos desconocidos, mirarte con ella, tan feliz mientras yo me desgarraba por dentro y ni si quiera me hablabas. Cuantas veces en esos días no habré entrado al baño con lágrimas en los ojos, cuantas veces no habré llorado mientras dormía, cuantas veces he tenido que aguantarme las lágrimas cuando te veía en la calle con ella, cuantas veces no me he despertado en mitad de la noche gritando angustiada por haberte perdido, cuantas veces me e odiado a mí misma por no ser como ella, cuantas veces no habré deseado quedarme dormida y no despertar nunca más, cuantas veces...


Cuantas veces desearé que esos primeros maravillosos días de Agosto regresen, que lleguen de nuevo, pero eso nunca podrá ser... y ahora lo único que me queda hacer es mirar al presente, secarme las lágrimas y sonreír todo lo que pueda hasta que algún día pueda estar contigo como esos días de verano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario