Ya estoy por aquí chiquitines, la espera por fin llegó a su fin y aquí me tenéis de nuevo. Cada viernes me tendréis por aquí con un poquito más de mí, con un pedacito de mi corazón. Nos leemos.

martes, 18 de febrero de 2014

Mi felicidad siempre va a depender de él.

No sé como estoy, es como estar en una montaña rusa. Mi estado anímico está completamente loco. Y todo por él un chico, un chico muy especial que llegó a mi vida hace poco tiempo... Parece ser que él tiene el control de esta montaña rusa que es mi estado de anímico. Puede hacer que pueda llegar a lo más alto, con plena felicidad y al cabo de un segundo puede hacerme pasar por el peor de los momentos, cayendo en picado hacia una profunda tristeza. Es triste saber que tu felicidad depende de alguien, que tu estado anímico lo defina el trato que tenga contigo esa persona. Así, sé que nunca podré ser realmente feliz por mí misma. Es deprimente, pero así soy yo. Una chica vacía, sensible, con mucho cariño por dar, pero sin ningún chico a su lado que la quiera. Necesito ese alguien que llene mi pequeño corazoncito pero que siente mucho.
Pensaba que ya lo había encontrado, que él era mi príncipe azul pero me equivoqué. Él no es, no era, al menos eso es lo que saco yo de su comportamiento conmigo. Aunque también puede ser que me esté equivocando con todo esto o que él sepa esconder muy bien sus sentimientos o que a consecuencia de llevar poco tiempo hablando con él no sepa como demuestra las cosas, como él saca a la luz sus sentimientos más profundos o todavía no se ha decidido a dar nada por claro o por seguro, o tal vez solo somos AMIGOS. Si es así, si somos solo AMIGOS eso me mataría, pero me tocaría aguantar. Mejor eso que nada. Ademas dicen que de la amistad al amor solo hay un paso, ¿no? Al menos así tengo una esperanza, una motivación para seguir con mi día a día. Ser su amiga es como tenerlo pero a la vez no.
Con él todo es un mundo nuevo cada día por descubrir. Se puede levantar normal un día cualquiera, al otro motivado, al otro totalmente borde y al siguiente graciosillo. En ese aspecto es una bomba. Y todo eso en cierto modo, directa o indirectamente me afecta hasta un cierto punto. No es sólo porque  sea él, porque me gusta, porque le quiero o porque lo más seguro es que me esté enamorando de él, sino porque con él noto una extraña conexión, una conexión tan especial que no la siento con nadie más, sólo con él. Es algo realmente mágico. Todo es muy raro pero a la vez muy bonito. Es algo difícil explicar que es lo que verdaderamente siento por él porque más bien es según el día y su comportamiento.

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