Ya estoy por aquí chiquitines, la espera por fin llegó a su fin y aquí me tenéis de nuevo. Cada viernes me tendréis por aquí con un poquito más de mí, con un pedacito de mi corazón. Nos leemos.

martes, 1 de julio de 2014

Cierro los ojos y...los abro.

Cierro los ojos y lo veo todo claro. Puedo verlo todo como era antes. Observo todo en silencio y nada ha cambiado. Todo está perfecto. Supongo que en los recuerdos todo parece perfecto pues tendemos a idealizarlo. Puedo verme, puedo ver  a mí yo de hace tiempo. La verdad es que me da pena, no puedo creerme en lo que se ha convertido esa dulce niña que era. 
Abro los ojos y la tristeza me abruma. De pronto algunas lágrimas empiezan a brotar misteriosamente de mis brillantes ojos. Como no, empiezo de nuevo, sin saber el porque empiezo a llorar a moco tendido. Odio que me pase eso, lo odio, si al menos supiera porque muchas veces me pongo así no me molestaría tanto. Aunque la verdad es que puede parecer un tanto lógico, es lo que suele pasar al recordar, por lo menos a mí.
Cierro otra vez los ojos y allí me hayo de nuevo. Mi antiguo yo está ahí, completamente inerte. Sólo puedo verme a mí detrás de un espejo, reflejada en él. Mi rostro derrocha esa felicidad que en la actualidad me falta. Dirijo mi mirada hacia mi brazo, mi antiguo brazo y termino en mis muñecas, mis antiguas muñecas. No tienen marca alguna, se me hace tan extraño no ver las marcas tan características que en la actualidad tengo. Mis muñecas están perfectas, no parece que algún día llegarían a estar llenas de cicatrices y marcas. 
Abro los ojos de nuevo, no puedo creer que mi subconsciente me esté haciendo esto. Poco a poco está empezando a destruirme psicológicamente. Esto es penoso, ya ni siquiera puedo controlar mi mente, mi subconsciente hace lo que quiere. Está sacando a la luz viejos recuerdos que tenía enterrados para que no me hiciesen daño. Esos recuerdos los tenía completamente olvidados. Me hace daño ver como era, ver lo feliz que era, ver como todo a cambiado y es que no puedo evitar compararlo. No puedo evitarlo. Todo, todo a comparación con esos momentos olvidados es una mierda, sí, una completa mierda porque no sé en que momento de la vida la he cagado tanto para que todo sea como ahora. No sé en que momento la felicidad se convirtió en tristeza. No sé en que momento tuve que empezar a infligirme dolor físico para poder sentirme bien. No sé en que momento los complejos se adueñaron de mi vida y de mí. No sé en que momento la angustia pasó a ser la protagonista en mi vida. No sé en que momento el dolor pasó a ser parte de mi día a día.
Vuelvo a cerrar los ojos, no quiero hacerlo pero algo en mí me obliga a ello. Ahora no está mi yo de antes sino que hay mucha gente que quiero pero que por cualquier circunstancia ya no están a mi lado. Están allí viejos amigos que se han alejado también están familiares que ya no están entre nosotros y gente querida que me olvidó.
Vuelvo a abrir los ojos porque no lo soporto más. El dolor que me está produciendo este recopilatorio de viejos momentos me está destrozando. Me tumbo en la cama y lloro desconsoladamente. Quiero gritar, quiero gritar para que todo esto acabe pero de qué serviría si nadie puede pararlo. Aunque gritara hasta dejarme la garganta en ello no conseguiría nada. Quiero que todo esto acabe pero ¿cómo hacerlo? Gritar no serviría de nada y si le contara a alguien sobre esto dado a mi historial me tomarían por una loca, más de lo que ya lo hacen. Sí, porque para la gente, para ellos soy una loca que no sabe que hacer con su vida que se hace daño a ella misma para ser 'feliz', que le gusta la soledad, que está sola, que es deprimida y sólo piensa en el suicidio. Sí, para ellos al igual que para mí... pasé de ser la chica feliz a ser la chica suicida que está en busca de su propia muerte.

Relato dedicado a Leo Sarmed. Me lo pidió él y ha resultado ser todo un reto para mí. Él me pidió un relato onírico, basado en los sueños, algo surrealista y que exponga los rasgos más destacados de mi alma, no sé si lo habré conseguido pero me salió así. Mi querido amigo espero que te guste y que el resultado sea el esperado.

Y bueno a todos los demás si queréis podéis mandarme también relatos, historias o cosas así solo tenéis que decírmelo y yo lo intentaré encantada. Así practicaré a ser mejor cuando me expreso y me gustan los retos.
Muchas gracias por leerme, esto, cada visita supone una gran ilusión en mi día a día, gracias a todos. 

1 comentario:

  1. Era muy exigente lo que te pedí, pero con ello quería demostrarte que debes ponerte el listón más alto de lo que esperas para conseguir superarte. Vas mejorando y ya sabes que aún somos muy jóvenes. Mientras sigas ejercitando la escritura, seguirás creciendo en cuerpo y alma para ello. Quisiera plantarte otro reto, en vista de lo que aquí he leído. Espero que éste te resulte más fácil y, la verdad, me alegraría que lo considerases así. Esta vez te reto a escribir algo que te colme de esperanza y que te ilumine en esos momentos tristes. Quiero que infles tu propio chaleco salvavidas y, a la vez, nutras unos sueños más basados en la bella fantasía que en la dulce tragedia.
    Y sobre todo... disfrútalo, porque esta es una forma más de ver los rincones que te ofrece tu alma.

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