Ya estoy por aquí chiquitines, la espera por fin llegó a su fin y aquí me tenéis de nuevo. Cada viernes me tendréis por aquí con un poquito más de mí, con un pedacito de mi corazón. Nos leemos.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Así, cual ave fénix.

Van pasando las horas y me falta algo. Me siento realmente vacía. No entiendo el porqué de esta situación, de mi estado anímico. Me da igual lo que me pase. Me da igual si hay dolor o felicidad; ya me da igual todo. No siento nada. No sé lo que me pasa. Verdaderamente este estado anímico me da asco. Es como estar muerta en vida. Cuando te das cuenta de eso te planteas si merece la pena seguir vivo porque, ¿qué más da? Si te sientes cada vez más vacío, sin vida y sin ganas de nada. Para eso, mejor morir, ¿no? Así dejas de estar siempre dando problemas, dejas en paz a los que te lo piden. Aunque también...también harás daño a tus familiares y seres queridos. A la gente que quieres de verdad, a la que verdaderamente le importas, a esas personas, las destrizarás.
Así que antes de hacer nada hay que pensárselo todo muy bien, ¿de verdad merece la pena vivir? Yo creo que sí, que siempre hay algo a lo que aferrarse para vivir, siempre tienes que tener las suficientes agallas para seguir adelante. Tienes que resurgir de tus cenizas, cual ave fénix.
Yo he tocado fondo, he estado a punto de abandonarlo todo, pero miradme, estoy aquí de nuevo, cual avez féniz.

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