Ya estoy por aquí chiquitines, la espera por fin llegó a su fin y aquí me tenéis de nuevo. Cada viernes me tendréis por aquí con un poquito más de mí, con un pedacito de mi corazón. Nos leemos.

martes, 2 de diciembre de 2014

Pérdidas.

Todo el mundo ha perdido a alguien alguna vez. Todos saben cual es ese dolor. Ese dolor característico en el pecho, ese que parece que te cala hasta el alma. Todos saben el vacío que se siente, las lágrimas derramadas, esa tristeza incurable.
Pues bien, yo siento eso todo el maldito tiempo. He perdido a tanta gente..., ya sea por su culpa, por la mía o porque ya no están aquí...pero el caso es que los he perdido, ya no están y duelen.
Por cada pérdida nueva debería de doler menos, se supone que ya estoy acostumbrada al dolor. Ya no siento. Pero parece que eso no es así, cada pérdida duele más, cada persona que se aleja deja un vacío en mí que no es posible llenar con nada más, cada persona se lleva un pedazo de mí irremplazable... Cada vez duele más y no sé como afrontarlo. Cada puta pérdida me rompe más, por cada persona perdida me rompo en mil pedazos más de lo que estoy. Soy una persona rota, rota y destrozada y cada pérdida me deja peor, más rota aún y joder, no quiero romperme más, no quiero perder a nadie más. Pero a veces las pérdidas son inevitables...
...o ¿acaso puedes hacer que un suicida ame la vida?, ¿acaso puedes ser inmortal?, ¿acaso puedes obligar a alguien a que se quede?, ¿acaso nunca cometes errores?...ya te digo yo que eso es imposible.
-¿acaso puedes hacer que un suicida ame la vida? No, un suicida odia la vida, va a acabar suicidándose.
-¿acaso puedes ser inmortal? Todos morimos, es inevitable.
-¿acaso puedes obligar a que alguien se quede? No puedes, si se quiere alejar que lo haga, es algo que no puedes obligar.
-¿acaso nunca cometes errores? Eso es imposible, todos cometemos errores, somos humanos.

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