Ya estoy por aquí chiquitines, la espera por fin llegó a su fin y aquí me tenéis de nuevo. Cada viernes me tendréis por aquí con un poquito más de mí, con un pedacito de mi corazón. Nos leemos.

domingo, 16 de abril de 2017

Sin título II

Miras por la ventana y todo ha cambiado
nunca has visto un campo nevado
los últimos copos de nieve
se derriten por los primeros rayos
de la primavera.

-Ya llega la primavera-

Una noche de metamorfosis para un gusano
significa que será mariposa;
una noche de metamorfosis para mí
es dejar de ser poeta.
Y ser feliz.
Dejar de ahogarme en letras
que me ahogan y no me salvan.
Tener naufragio sin mar.
Una nota sin voz.
Un día sin sol.
Una noche sin luna.
Una primavera sin flores.
Un verano sin calor.
Un otoño sin hojas.
Un invierno sin escarcha.
Una vida, sin amor.

viernes, 27 de enero de 2017

Sin título I

Poeta busca inspiración que no encuentra.
Musa sin artista
que desea ser poeta.
Mundo patas arriba
y no son las mías apunto de follar
(apunto de hacer el amor [contigo]).
Realidad sin control
y sueños controlados
sin sueño ni pasión.
Noches de sudor
y días fríos
en los que sólo quiero estar contigo
donde sólo quiero tu calor
donde sólo quiero hogar
donde tú eres mi hogar
porque tú eres casa, eres hogar, eres mi vida.

viernes, 20 de enero de 2017

Miedo en las entrañas

Miedo
A tener en las entrañas
Algo que anhele vida,
A tener que crecer más rápido,
A tener que apartar mi vida
Por otra.
Dejar planes y hacer otros deprisa
Intentar vivir todo lo que nos quedó
Pero que no pudimos vivir
Y aún no lo sabemos
Pero es el placer quien nos concedió este miedo
Fue la pasión,
La lujuria quien casi lo hizo realidad
Y ahora,
Ahora solo queda esperar
A que la naturaleza siga su curso
Y desear que un río rojo -de sangre-
Arranque de estas entrañas,
De mis entrañas,
Cualquier ser que se agarre a la vida.
Que quiero ser egoísta
Y solo me quiero a mí
Pero tan poco
Qué no podría querer a otro más -de mí-.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Dependencia emocional

Llevaba tiempo sin escribir
Pero aquí estoy
Revolcandome en letras
E intentando ser poeta 
[Porque no estás]
Creía que ser poeta estaba superado
Pero las letras siempre vuelven
[Sólo, cuando no estás]
Y solo son unas horas,
Varias noches
Y ningún día entero.
Pero qué le hago
No lo supero.
Dependencia emocional creo
Por ti y tus desvelos.

Creo que dependencia emocional es eso
No saber que hacer con mi vida
Cuando no te veo.
Que da igual como sea
Pero yo quiero que sea contigo
Y solo contigo
Porque sin ti me siento vacía
Porque sin ti no soy,
No me concibo.
Y se que es triste depender tanto de alguien,
Tanto de ti
Pero qué le hago
No lo supero.
No quiero soledad después de ser tanto su amiga
No quiero soledad desde que tú eres [mi] compañía.
¿Qué hacer cuando no estás?
Simplemente, no lo sé
Solo espero
Y espero hasta que vuelves,
Regresas y rezo porque no te vayas de nuevo -y soy atea-.

viernes, 1 de julio de 2016

Te escribo

Te escribo esto,
a destiempo y a deshoras
pensando en todo el tiempo
que me gustaría pasar a tu lado
pero ni siquiera puedo definirlo.
Me pasaría toda la vida,
mortal e inmortal,
toda la eternidad
o incluso tres, cuatro...
Las que hagan falta
y te aseguro, mi vida,
que nunca,
nunca me cansaría de ti.

Te escribo esto,
anhelándote y anhelando
tus abrazos,
tus caricias,
tus besos,
tu sonrisa,
tus "te quiero"...
Y mucho más.

Te escribo esto,
mientras mi cuerpo se muere,
poco a poco,
por ser rozado por ti,
de nuevo.
Mi piel añora el tacto
de la tuya
y echo de menos
que tus dedos recorran cada centímetro
de
mi
piel
desnuda.

Te escribo esto,
mientras echo de menos
estar agarrada a tu mano
o simplemente,
estar entre tus brazos
y es que allí
en tus brazos,
es donde más segura me siento
y también,
mi lugar favorito del mundo.

Te escribo esto,
mientras echo de menos
los días a ti lado
u también las noches
-sobre todo las noches-
donde todo eran risas
y sonrisas en silencio.

Te escribo esto,
mientras echo de menos
poder escuchar tu corazón 
mientras te abrazo
o mientras estoy recostada en tu pecho.
Y es que eso,
escuchar tu corazón,
lo echo muchísimo de menos
al que echo mucho de menos
ponerme de puntillas
para poder alcanzar
el néctar de tus labios
a la hora de fundirnos
en un beso.

Te escribo esto,
mientras echo de menos
poder mirarte directamente a los ojos.
Esos maravillosos ojos
del mismo color de las hojas,
en otoño,
cuando se caen.
Y es que echo de menos
esa maravillosa mirada
esa, que me vuelve loca
con la que me dices "te quiero"
con solo mirarme.

Te escribo esto,
mientras echo de menos
tus besos con lengua.
Tus besos...
Tu lengua...
Y es que echo de menos
los buenos días con besos,
los besos por sorpresa
-o por cualquier otra cosa-,
los besos en el cuello,
en la mejilla,
en la mano
o en cualquier lugar,
los besos más apasionados,
los más dulces,
los más niños,
e incluso,
los besos con mordida
cuando me querías
-te quería-
quitar el labio
y, a veces,
lo conseguías
-lo conseguía-.

Te escribo esto,
estando lejos...,
te escribo.

viernes, 24 de junio de 2016

Reseña: Si tú me dices lo dejo todo... Pero dime ven de Albert Espinosa.

Título: Si tú me dices ven lo dejo todo... Pero dime ven.
Autor: Albert Espinosa.
Editorial: DEBOLS!LLO.
Libro: Único.
Formato: De bolsillo y tapa blanda.
Páginas: 201.
ISBN: 978-84-9032-344-1
Sinopsis:
Cuando crees que conoces todas las respuestas llega el Universo y te cambia todas las preguntas...
Dani se dedica a buscar niños desaparecidos. En el mismo instante en que su pareja hace las maletas para abandonarlo, recibe la llamada de teléfono de un padre que, desesperado, le pide ayuda.
El caso lo conducirá a Capri, lugar en que aflorarán recuerdos de su niñez y de los dos personajes que marcaron su vida: el Sr. Martín y George. El reencuentro con el pasado llevará a Dani a reflexionar sobre su vida, sobre la historia de amor con su pareja y sobre las cosas que realmente importan.


Opinión personal:
A decir verdad tenía muchas expectativas puestas en este libro por el autor ya que he seguido la serie de 'Pulseras rojas' y quería leer algo suyo. Si no hubiese tenido tan altas las expectativas seguro que este libro me hubiera encantado muchísimo más.
Lo bueno que tiene el libro y lo que me encantó es la forma en la que está escrito y en como puede cambiar la historia, en un capítulo puedes revivir la infancia de Dani y en el otro puedes estar conociendo el porqué de su ruptura o como es su trabajo. La lectura se hace amena y rápida y la verdad es que engancha.
Otra cosa que me gusta mucho es la titulación de los capítulos del cual mi preferido es el del segundo y dice "Es difícil gozar de un <<Te quiero>> propio."

A decir verdad me esperaba un libro con una historia totalmente distinta, quizá porque el título es muy romántico y la verdad que me sorprendió mucho que empezará con una ruptura y que a eso le siguiera la desaparición de un niño en Capri, una isla muy importante para el protagonista y por ello empieza a recordar anécdotas de su infancia que me gustaron mucho. 
Esas anécdotas de las que hablo aportan mucho y tienen grandísimos valores y en gran parte recomiendo este libro solo por esas anécdotas.
Del final tengo que destacar que esperaba muchísimo más y que no me gustó mucho. Me hubiese esperado algo más y en eso me decepcionó bastante por lo demás no me puedo quejar. Me gustaría leer más de Albert y tal vez algún día me atreva.

Puntuación:
-2'75/5- Esperaba mucho más y el autor me decepcionó un poco.

Citas:
"-¿Nunca has parado el mundo? 
-¿Qué es parar el mundo? 
-Parar el mundo es decidir conscientemente que vas a salir de él para mejorarte y mejorarlo. Para poder moverte y moverlo mejor. En ese tiempo debes intentar que nadie ni nada te cree problemas. Alimentarte de buena literatura, de buen cine y, sobre todo, de la conversación de una única persona que te inspire en este mundo. ¿Y sabes qué...? 
-¿Qué?-dije emocionado y fascinado. 
-Luego el mundo te premia. El universo conspira a favor de los que lo mueven. Y ésos son los que lo paran."

viernes, 17 de junio de 2016

101 poemas

Tengo empezados 101 poemas
guardados en borradores
sin acabar
a medias
con un final abierto y cambiante.
Sin el punto que da fin a todo.

¿Qué hacer cuando la inspiración te aspira,
te ahoga
y no sale?
Acumular poemas
y más poemas
sin terminar,
sin darle ese toque final.
Ese toque que sin  saberlo,
directa o indirectamente,
me ayudas a ponerlo.
Porque eres tú quien aparece
de forma directa o indirecta
en cada uno de mis malditos escritos.

¿Qué hacer cuando te veo de nuevo,
cuando apareces en mis sueños,
cuando estás en mis pensamientos
y no te vas?
Y de repente
apareces en mis poemas y no lo sé
pero ya podría darle ese maldito toque
para darle fin a todo,
a esos 101 poemas
escritos en borradores.
Pero no es lo mismo si tú no estás aquí,
a mi lado.

Aún estando ausente
apareces en cualquier pequeño detalle
en toda locura
-por todas las locuras
que hemos hecho, pasado y vivido
juntos-.
Y te echo de menos.

¿Estarías dispuesto a volver a tropezar
conmigo?
Sí, con aquella piedra que nos hizo caer,
a los dos.
Sí, con aquella piedra que hizo
separarnos.
Si, con aquella piedra que te hizo vencer 
-a ti, a mí, a los dos (nosotros)-.