Ya estoy por aquí chiquitines, la espera por fin llegó a su fin y aquí me tenéis de nuevo. Cada viernes me tendréis por aquí con un poquito más de mí, con un pedacito de mi corazón. Nos leemos.

viernes, 30 de mayo de 2014

Rima III

Rota por dentro.
Feliz por fuera.
Así muestro mis sentimientos,
detrás de una hoguera.

Rima II

Tiempo,
por favor,
porta te bien conmigo
y haz lo que te pido,
ve lento querido amigo.
Tiempo, se bueno conmigo.
 

Rima I

No sé que decidir,
pues por qué camino ir.
Tres puertas abiertas tengo,
con un maravilloso camino por recorrer.
Pero, ¿cuál escoger?

Unas cuantas rimas.

Hola a tod@s mis lector@s. Vengo a informaros que estoy empezando a escribir poesía (un poquito) y he estado escribiendo algo, pequeñas rimas y poco más. Bueno solo era para decir eso, a lo largo del día iré subiendo unas cuantas rimas y espero seguir así. Seguir actualizando el blog y todo eso. Y pues solo pediros que me dejéis alguna crítica (da igual si es buena o mala) solo quiero saber lo que pensáis de lo que escribo para poder mejorar y eso. Gracias.

Te echo de menos.

Ha pasado ya casi una semana desde que nos vimos por primera vez. Ha pasado ya casi una semana sin tus caricias, sin tus besos, sin tus abrazos y he de decir que mi piel pide a gritos volver a ser recorrida por tus manos. He de decir que te echo de menos y que mi cuerpo también lo hace. He de decir que quiero volver a morir de placer entres tus brazos, quiero volver a rozar las estrellas gracias a ti, que quiero volver a ese lugar y hacerte mío y que tú me hagas tuya. Me pasaría junto a ti toda la eternidad. Te echo de menos. Ansío con todo mi ser volver a verte, volver a sentirte dentro de mí. Lo ansío tanto... te quiero tanto... que quiero que el tiempo vuele hasta que llegue la hora de volver a vernos. Te echo de menos.

jueves, 29 de mayo de 2014

Cuando estoy con él.

Y cuando estoy con él
el tiempo vuela,
pero el instante permance
y rozo con él las estrellas.
Y cuando estoy con él
vivo, dejo de ser la chica suicida
y empiezo a amar la vida.
Y cuando estoy con él
muero de placer,
y me desgarra el interior.
Y cuando estoy con él
amo la vida,
llego al infinito
y con el éxtasis divino
y entre sus brazos, vivo.    

martes, 27 de mayo de 2014

El tiempo pasa y yo olvido.

Las horas pasan, el tiempo avanza pero yo estoy estancada. Siento que no pudo ni avanzar ni retroceder. Solo veo como van pasando los días, como van haciendo mella en todo mi ser, mi vida, mi entorno y sin yo poder hacer nada. Y el tiempo no cesa, no para, no disminuye su velocidad. Sigue y sigue sin importarle nada. Así yo olvido, olvido lo que es importante para mí, olvido los buenos momentos pero los malos se quedan, olvido lo bueno que tiene vivir la vida y recuerdo todo lo malo. Y así hasta que me olvido de todo lo bueno que tengo incluso de él, pero de él siempre quedará algo.



Ella.

Ella...ella era una chica linda, bien bonita. Ella era pura dulzura. Ella era pura alegría. Ella era feliz. Ella tenía autoestima, es más la tenía por los cielos. Ella era querida. Ella era ella misma. Ella siempre sonreía. En fin, ella era...

Ahora, ella se ve fea, bien horrible. Ella es puro odio. Ella es pura tristeza. Ella está rota. Ella no tiene autoestima, la ha enterrado. Ella es despreciada. Ella quiere cambiar, cambiar hasta llegar al punto de perder su esencia. Ella ahora siempre llora a solas y finge sonrisas al exterior. Ahora no es ella...

Ella antes podía mirarse en el espejo. Cuando se miraba veía a una chica hermosa, con un cuerpo bello, un lindo pelo, una gran sonrisa, unos ojos bonitos. Se veía delgadita, en fin, se sentía orgullosa de ella misma.

Ahora, ella evita el espejo, odia mirarse allí, ¿para qué iba a hacerlo si no le gustaba lo que había en él? Cuando se mira en él ve a una chica fea, con un cuerpo obeso, un pelo horrible, lágrimas por sus mejillas, unos ojos comunes. Se ve gorda (aunque esté igual o más delgada que antes ella no lo ve), se siente decepcionada con ella misma.

Ella antes salía, se divertía con sus amigos. Todo le daba igual. Sólo veía las cosas buenas que pasaban. Era una chica creativa, ella estaba bien cuando salía. En fin, todo en pasado, era.

Ahora, ella apenas sale, no se divierte, ya no tiene amigos. Todo le afecta. Solo ve las cosas malas, incluso las buenas son malas para ella o les ve algo malo. Es una chica suicida que lo único que le queda es tener valentía para quitarse del medio. Ella es incapaz de expresarse, ella solo quiere desaparecer.

Ella antes dibujaba. Ella tenía metas en la vida. Ella quería ser alguien importante. Ella era autosufiente. Era.

Ahora, ella sigue dibujando pero con la diferencia de que sus lápices son cuchillas y el papel su piel. Ella solo quiere morir. Ella no quiere ser nadie. Ella es una marioneta de esta sociedad. Es.

Ella antes comía. Ella quería a sus padres. Ella creía que sus padres estaban orgullosos de ella. Ella aprovechaba el tiempo al máximo. Ella quería vivir. Ella vivía la vida al máximo. Ella solo pensaba en el presente y un poco en el futuro.

Ahora, ella ya no come, se siente culpable cada vez que lo hace, algunas veces hasta vomita por la gran culpa tras haber comido algo con muchas Kcals. Ella odia a sus padres pero muy en el fondo los quiere con locura. Ella cree que es una carga para ellos. Ella pierde el tiempo, se le escapa. Ella quiere morir. Ella ya no vive, solo ve como pasan los días sin que nada cambie. Ella solo piensa en los errores del pasado, en el presente tan horribles que está viviendo y en el futuro negro que le espera.

Bueno, y ella, la chica feliz, era yo. Sí, en pasado.

Y, ahora ella, la chica suicida, soy yo. En presente.




lunes, 26 de mayo de 2014

Caminando.

Sola me encuentro,
sola estoy.
Andando por este camino,
voy.
Sola sin acompañante alguno,

sola con mis pensamientos
estoy.
Ellos siempre me acompañan
pues con ellos siempre
voy.

domingo, 25 de mayo de 2014

Horas previas.

Queda menos de un día para encontrarnos. Los nervios recorren todo mi cuerpo. Cada vez nacen más nervios a medida que el tiempo avanza. Cada vez va quedando menos pero a mí se me está haciendo una maldita eternidad. Quiero estar ya a su lado, entre sus brazos y disfrutar del momento solo junto a él. Los nervios me están comiendo. ¡No puedo más! Tiempo, avanza rápido, por favor, te lo suplico. Necesito verlo ya. Pero cuando esté junto a él ve lento, muy lento pues no quiero separarme de él jamás.

Tiempo,
por favor, porta te bien conmigo
y haz lo que te pido,
ve lento querido amigo.
Tiempo, se bueno conmigo.

Miedos.

Estoy bien. Todo va bien, por ahora, y quiero que todo siga así. Pero que todo me vaya tan bien es algo muy extraño. Nunca me había sentido así, tan llena tan feliz, y es una sensación muy agradable que no quiero perder. Por eso tengo miedo, tengo miedo de que todo se acabe, de que todo se vuelva gris, de que mis días dejen de estar llenos de felicidad para que vuelvan a llenarse de tristeza, de que la gente se aleje de mí, de que todo vuelva a ser como antes: monótono y gris.

No quiero perder nada del presente, no quiero hundirme pensando en el pasado y no quiero agobiarme pensando en un futuro cada vez más lejano. Pero tengo miedo de hacerlo, mucho miedo. Es normal tener miedos, es un defecto de la humanidad. Tengo miedo de que todo vaya cada vez peor, pero sobre todo tengo miedo a perder a gente importante para mí, perder lo a él y perderme a mí misma. El miedo aterrador se apodera de mí con tan solo pensarlo. 
¿Qué haría yo sin esas personas?
¿Qué sería de mí sin él?
¿Cómo podría seguir si me pierdo a mí misma?



Pensamientos.

Todo esta rodeado por ellos, cada idea nace primero de un pensamiento, la imaginación otro pensamiento más. Todo nace de ellos, todo se encuentra primero en nuestra mente. De allí florecen los pensamientos, nuestro sentido, menos los impulsos esos no los controla nadie y muchísimas veces son más que inevitables. 

Hay pensamientos de todo tipo: irracionales, serios, locos, psicópatas... Pero sin duda los que más me gustan son los de los enamorados, esos pensamientos de puro amor por aquella persona, la dulzura de sus corazoncitos, todos sus momentos vividos ahora convertidos en recuerdos tan únicos, tan especiales, tan suyos. Creo que no hay mejor manera para pensar que como lo hace un enamorado; bueno sí, estar enamorado y que esa persona te corresponda. Eso sí que es bonito.

Sin rumbo...

"Sin rumbo"; creo que esa es la mejor frase que puede describir mi vida. Pues bien, he llegado a la conclusión de que todo lo que he vivido durante todos estos años no me ha servido realmente para nada. Pienso que si realmente me hubiese servido de algo ahora estaría de otra manera. No sé si podría ser totalmente feliz pues eso nunca se sabe pero de lo que estoy segura es de que todo sería muy distinto. No sufriría tanto, o al menos eso es lo que yo pienso.

Necesito buscarle un rumbo a mi vida, uno concreto, uno con el que pueda llegar a algo. Pero, ¿cuál he de escoger? ¿cuál es el correcto? La verdad es que tengo miedo, miedo de cambiarlo todo y volverme a equivocar de nuevo y de que todo lo que haya echo no sirva para nada. Quiero cambiar pero tengo miedo, miedo a los cambios. Tengo miedo de que si consigo cambiar me convierta en alguien realmente opuesto a mí o dejar de ser yo misma, perder mi esencia o cambiar tanto que al final me convierta en otra persona. Pero aunque tenga miedos tengo que hacerlo, tengo que cambiar, por mi bien y por el de las personas que me quieren y están a mi alrededor.


sábado, 24 de mayo de 2014

Sonrisas.

Una sonrisa puede decirlo todo o puede esconderlo todo. Es esa pequeña arma que utilizo para cuando quiero que todos me crean. Para cuando me preguntan como estoy y no puedo decirles que solo estoy 'cansada'. Pongo mi sonrisa en la cara y voilà todo el mundo cree que estoy bien. Y así todo el tiempo.

Cansada.

Estoy cansada de todo esto, de falsas sonrisas, de lágrimas ahogadas, de falsas ilusiones, de esperanzas perdidas, de sueños rotos... Y de verdad es que no puedo con todo, todo me puede. Anhelo estar bien, ser feliz. Hecho tanto de menos esas emociones, esos sentimientos... ya casi ni recuerdo como era estar así.
Mis días son grises, pero no de un gris claro, casi blanco sino de uno muy oscuro; tirando a negro. Odio mis días, no puedo más. Me siento desplazada de todo, no encajo en ningún sitio y por ahora no creo que encaje en ningún lado.
Ahora mismo siento desesperación, dolor pero psicológico que duele más, aunque siempre acompañado del físico para estar aún peor.
No me puedo explicar el porqué estoy así, ¿por qué no puedo ser feliz sin más, sin que me importe nada más? Simplemente estoy cansada de esto, de todo. Ya me cansé de fingir todo el tiempo. No quiero fingir ser una chica feliz con una sonrisa en el rostro, porque eso me hace más daño. Deseo y deseaba ser tan feliz como conseguía parecer pero ¿para qué lo hacia? Si al fin y al cabo por dentro iba destruyéndome poco a poco. 
¿Para qué fingir más si a nadie le intereso?


viernes, 9 de mayo de 2014

But darling

Aún no me explico que pasó, que pudo ocurrir entre nosotros para que todo se estropeara. No me lo explico. Simplemente no puedo hacerlo. Aún recuerdo todas nuestras interminables conversaciones, el día que entrastes a mi vida  y todos los días siguientes colmados de felicidad. Pero ahora son solo eso, recuerdos.
Recuerdos dulces por todo lo que pasó en ellos pero también amargos al saber que es muy poco probable que vuelvan a ocurrir aunque sean parecidos, tristes al saber que ya pasó, que ahora todo es totalmente distinto, y frustrante, muy frustrante al saber que antes los días estaban llenos de felicidad y ahora tan solo hay carencia de ella.
Desde que todo esto, lo nuestro; se fue, desapareció así de repente no puedo seguir. Estoy estancada. No puedo. Para mí el tiempo se ha parado. Se paró con ese último adiós, con el tuyo. A partir de ahí ya nada ha vuelto a ser igual. Ni como cuando lo nuestro estaba, ni cuando tú ni si quiera existías para mí. Cambiastes mi vida por completo y ahora que yo no estás en ellas no sé que hacer; mi vida entera dejó de tener sentido en el momento en que te fuistes de ella. Me enseñastes a vivir de una manera especial para los dos pero ahora...ahora simplemente me faltas tú. No puedo vivir de esa manera yo sola, para ello se necesitan dos y yo estoy completamente en soledad.
Te llevastes un cachito de mí, yo antes era pura alegría y felicidad; regalaba sonrisas de las que ya quedan pocas, de verdad, de esas sonrisas verdaderas; pero ahora tú te lo llevastes y ya no queda nada de ello.
Me dejastes destrozada, hecha un mar de lágrimas, incluso podría decir que un océano entero... Tu paso por mi vida solo dejó desolación, tristeza, ganas de morir y lágrimas... La depresión me acechó lentamente desde el momento en el que me dejastes y hubo un momento en el que me cogió de lleno. Poco a poco me deboró y me convirtió en lo que soy ahora. Una chica suicida en busca de su propia muerte.

Recuerdos.

Recuerdo todos los momentos vividos contigo, directa o indirectamente.
Recuerdo perfectamente todas nuestras eternas conversaciones, tan especiales, tan nuestras. Ahora las echo de menos. No puedo creerme todavía que ya se fue todo, que todo se quedó estancado en el pasado y allí se va a quedar. Me da muchísima pena que todo esto algún día caiga en el olvido. No quiero que suceda porque el día que ocurra morirá algo de mí, una parte muy querida, una parte de mis recuerdos, una parte muy especial de mi vida.

Recuerdo perfectamente el día que te conocí, ese frío día de invierno. Fue tan especial, tan...tan mágico e inigualable. Ese día hacía una frío polar pero yo no lo notaba para nada, pues el fuego del amor se apoderó de mí nada más verte. No sé si te pasó lo mismo a ti pero yo no podía controlarme, no podía controlar mi cuerpo, pues te deseaba, y aún lo sigo haciendo. No sé si todavía lo sigo haciendo de la misma manera que antes, ni si quiera sé de que manera lo hago. Sólo sé que lo sigo haciendo y es muy probable que durante el resto de mi vida lo siga haciendo.

Todo.

Todo, por esos bajones inesperados,
que no tienen ninguna explicación lógica.
Todo, por esa profunda tristeza.
Todo, por esa abrumadora sensación de vacío.
Todo, por esa infelicidad constante
al saber que no le importo.

Lágrimas caen en este momento
por todo esto
y ahora es cuando lo lamento.
Porque ahora sé,
que esto no lo merezco.

Un combinado de emociones
me atormenta.
Tristeza, lágrimas, dolor, melancolía,
felicidad, saltos y alegría.

No sabéis...

No sabéis nada, nada
de la chica depresiva que soy.

No sabéis cuando, cuando
estoy fingiendo.

No sabéis cuando, cuando
me encuentro realmente mal.

No sabéis nada, nada
de la afición que estoy pillando
por ver la sangre por mi brazo,
caer.

No sabéis nada, nada
de lo acomplejada que estoy.

No sabéis nada, nada
de la presión
a la que estoy sometida,
por vosotros.

No sabéis lo que es, es
querer ser perfecta.

No sabéis nada...
No sabéis...
No...

REVOLUCIÓN.

Vivo en una revolución continua conmigo misma que siempre acabo perdiendo e iniciándola cada dos por tres. Cada vez que termina una al poco tiempo otra ya se está formando. Así no puedo estar, no tengo tiempo en paz. La mayor parte del tiempo de mi vida es una revolución continua y sin un fin previo. Estoy harta ya de esta maldita situación: revolución continua, nervios, ataques, frustración, furia, tristeza, desilusión, constante decepción a los demás, peleas continuas con el mundo que me rodea, ansiedad, ahogo constante, desamor, presión por ser mejor, fallos, más fallos, fallos irreversibles e imperdonables, imperfección, lágrimas, cortes, esa sensación de no ser querida, de no ser amada, de ser una mierda y de no ser nadie, y esto es sólo el principio, podría pasarme horas enteras, días, meses, años e incluso toda la eternidad. Sé que tengo millones de miles de defectos, de imperfecciones, pero ¿cómo puedo evitarlo?,¿cómo puedo cambiarlo?
LO JURO, QUIERO CAMBIAR, PERO NO SÉ COMO HACERLO.

-¿Cómo haces para que una persona cambie sus peores defectos en virtudes maravillosas?
-¿Cómo conviertes demonios en ángeles?
-¿Cómo haces para que un suicida ame la vida?
-¿Cómo haces que la gente cambie a mejor?
-¿Cómo, cómo, cómo...?
Preguntas sin respuestas, eso es lo que son, cosas imposibles de suceder. Pero sin embargo, hay están, buscando una solución, una respuesta que parece no ser encontrada. Una solución que algún día llegará, pero ¿cuándo? eso ya no sé sabe, ni se sabrá hasta que ocurra.

  

Castillos en el aire.

Todo es perfecto, todo parece un sueño, algo totalmente irreal pero cierto. Ese instante de felicidad, ese instante que parece durar toda una eternidad pero que a la vez se desvanece en un instante. Eso son castillos en el aire, una serie de ilusiones formadas por nuestra imaginación, por darle rienda suelta. Ilusiones que te haces sin darte cuenta. Te las haces tan inconscientemente que no sabes que ni si quiera existen, hasta el momento en que ese precioso, precioso instante de felicidad se va desvaneciendo y desmoronando. Hay es cuando te das cuenta de que cada vez esperabas más de todos, más de ti, más de todo el mundo. Esperabas tanto que al final hasta todo te parecía poco. Ilusiones falsas que construyen castillos en el aire que se desvanecen con la más mínima brisa de primavera. Y cuando te das cuenta de que esos castillos están ahí, derrumbándose, medio en ruinas ves realmente el mundo, sin ningún intermediario, puedes ver la realidad y te decepcionas con cada vistazo que echas. Te das cuenta de que toda la presión que te impones para llegar a esas expectativas, para llegar a rozar esos castillos en el aire aunque sea solo con la punta de los dedos. Y aunque te des cuenta de que es una tontería vas a seguir queriendo llegar a ellos. Sigues presionándote y haciéndolos cada vez más inalcanzables. Te vas cayendo, te levantas, te caes, te levantas, te vuelves a caer, en ruinas e inhabitables, y de que cada vez te vas pidiendo más y no puedes dar más de ti y hay es cuando te hundes, cuando tocas fondo y sientes que no hay salida. Pero hoy te das cuenta de que tienes que ser fuerte, que ya es hora de dejar de llorar y empezar a sonreír. De que siempre que estas mal tienes que pararte a pensar y mirar para ver quien hay en tu alrededor dispuesto a ayudar, porque siempre tendrás a un amigo que te ayudará y apoyará en tus peores momentos, que te hará reír, porque recuerda que lo más importante en esta vida es sonreír e intentar ser feliz, intentar día a día levantarte con una sonrisa y luchar porque nadie durante el día la pueda borrar. Tienes que dejar de pensar en esos castillos en el aire, inalcanzables, tienes que dejar que tu mente inconscientemente deje de crear esos castillos en el aire que tanto daño hacen. Y si todavía tu mente sigue creándolos tienes que hacerte fuerte e intentar destruirlos con todas tus fuerzas. ¡Destruye esos castillos! y a levantar, y cada vez vas siendo más débil, cada vez están más lejos esos castillos en el aire, cada vez te das cuenta de que nunca los vas a conseguir, que no vas a llegar a esos castillos, cada vez que te vuelves a levantar te encuentras miles de defectos nuevos y ninguna nueva virtud. Hasta el punto en el que llegas y te das cuenta de la realidad, de que esos castillos son cada vez más y más inalcanzables y cada vez más destruidos