Ya estoy por aquí chiquitines, la espera por fin llegó a su fin y aquí me tenéis de nuevo. Cada viernes me tendréis por aquí con un poquito más de mí, con un pedacito de mi corazón. Nos leemos.

sábado, 29 de agosto de 2015

Odio.

Odio este verano frío que estoy pasando sin ti y por eso, es frío y helado.
Odio como poco a poco noto que cada vez estás más lejos de mí y eso no te importa.
Odio saber que ya no te importo cuando un día fui lo más importante en tu vida.
Odio la distancia que nos separaba pero ahora;
Odio más tu distanciamiento.
Odio que me hayas dejado de querer porque sí o mejor dicho por ser cobarde.
Odio que no te atrevieras a luchar cuando yo lo dejé todo por ti, al igual que 
Odio no poder parar de escribir sobre ti y de firmar escritos que llevan tu nombre.
Odio tener que llorar para poder descargar lo que llevo dentro pero que tú provocaste.
Odio esa indeferencia tuya ante todo y más aún después de querer acercarme a ti para ser tu amiga.
Odio cuando me dijiste que no querías hacerme daño y por eso era mejor dejarlo.
Odio cuando pensaste que era lo mejor sin pedirme opinión alguna.
Odio cuando pasaste de crearme sonrisas a provocarme lágrimas.
Odio cuando tomaste esa difícil decisión que también me ataba a mí pero que ni consultaste conmigo.
Odio no poder verte de nuevo y
Odio no poder recibir más caricias, besos, abrazos, de ti.
Odio tener que escribir sobre desamor, final y dolor cuando eres tú quien lo provoca.
Odio tener que estar así contigo.
Odio tener que ser extraños sólo porque tú así lo quieres.
Odio que seas tan egoísta y puede que yo también lo sea por querer tenerte a mi lado cuando tú decidiste todo lo contrario
pero sé que en el momento en que dejaste lo nuestro atrás me querías y me jode que aún así lo hicieras, ¿me seguirás
queriendo ahora?
Odio no tener respuesta.
Odio no tener tu respuesta, ni tu amor.
Odio tener este frío en verano, por ti.

lunes, 24 de agosto de 2015

Rima XXII

Me encantaría hacer turismo por Murcia
pero turismo de invierno
de ese en el que apenas hay turistas en las calles
y se puede ver todo con tranquilidad
con el frío acompañando.
Me gustaría viajar a Murcia con alguien querido
y perderme entre sus calles,
entre su casco antiguo,
para así encontrarnos a nosotros mismos
y que se haga de noche entre callejuelas perdidas y callejones sin salida
mientras nos encontramos a nosotros mismos
y encontramos cualquier hostal
para dormir, llevando lo puesto y poco más.
Eso sí que es bonito,
viajar para 
perderse entre calles
para encontrarse.