Ya estoy por aquí chiquitines, la espera por fin llegó a su fin y aquí me tenéis de nuevo. Cada viernes me tendréis por aquí con un poquito más de mí, con un pedacito de mi corazón. Nos leemos.

sábado, 24 de enero de 2015

Lo necesito.

Lo plasmo todo en el papel y esta vez no iba a ser menos. Sé que no es el momento ni el lugar, no hay nada adecuado aquí. No creo que una clase de inglés con la voz del profesor de fondo sea lo más adecuado para escribir, pero era necesario. Es necesario. Necesito sacarlo todo, plasmarlo. Soy así. No puedo elegir momento, ni lugar, ni nada. No soy de planear esto. Cuando me sale, sale y cuando lo necesito debo hacerlo. Debo escribir aunque cuando escribo me muero un poquito.
Y aquí estoy. Aguantandome las ganas de llorar. Estoy retiendo estas lágrimas que quieren despuntar en mi mirada triste. Para hacerla más triste aún. Tirste pero bonita. Aunque últimamente tengo la mirada más triste de lo normal pero es que no puedo evitarlo. Estoy triste, sí, joder, triste. Aunque debería de no estarlo. Sin tener motivo alguno me pongo a llorar, no sé, tal si hay un motivo. Pero no lo veo (o no quiero verlo). La verdad es que me siento muy sola. Ahora mismo, aquí en clase, estoy rodeada de todos mis compañeros y del profesor pero me siento sola, muy sola. Y es que necesito un abrazo, un abrazo de alguien especial...pero todos están lejos.
Y es que mi vida no es vida sin ellos a mi lado. Aunque sé que en el fondo ellos siempre están, quizás no físicamente, pero cuando los necesito están ahí. Eso, reconforta saberlo.
Gracias por todo y por tanto chicos.

lunes, 19 de enero de 2015

Carta a él o a ti, no sé como escribirlo.

He llorado tanto por él y lo siento. Siento que no debería de haber llorado tanto. Que sí, que sé que no está y que las pérdidas duelen. Duelen muchísimo, pero ya no puedo hacer nada. Por más que llore, por más que grite o que suplique...él no va a volver. Me duele. Me duele y me quema el corazón pues le quiero, pero no va a volver. Él así lo quiso. Me cuesta asumirlo, sí, me cuesta un puto mundo comprender porque él quiso morir...y si vuelve tiene que ser desde los muertos. Y...joder, eso es más que imposible.
Así que lloro y me consuelo a mí misma o al menos eso intento, pero también me mato. Mi puta mente no hace más que recordarlo y mucho más cuando es 14 o su víspera o simplemente toda la semana donde haya un puto 14 en el calendario. Y eso me mata. Me mata lentamente. Me mato lentamente, desde aquel 17 de Agosto, cuando recibí la puta noticia de tu pérdida. Y es que aún no sé si escribir en segunda persona del singular refiriéndome personalmente a ti, pues no sé si me leerás, o si por el contrario utilizar esa tercera persona del singular que tan fría me resulta en este escrito. Pues quiero que me leas. Que me leas y me digas que todo esto es sólo una jodida broma de mal gusto y que luego me sonrías.  Quiero que eso pase, que yo me enfade en un primer momento pero luego me abraces y sonría contigo. Pero...eso es sólo un sueño, una bonita ensoñación con aire de melancolía y un toque de tristeza que jamás se podrá hacer realidad. Y es que ya va camino de los 6 meses, medio puto año...sin ti.
Estés donde estés, espero que esto te llegue, te quiero demasiado como para olvidarte, te echo de menos, L.

jueves, 15 de enero de 2015

El tiempo... avanza.

Cuando el tiempo
quiere correr,
corre y no para,
no disminuye su velocidad,
no hace nada
excepto, avanzar.
Avanza tan rápido,
que duele.
Avanza tan rápido,
que cuesta.
Avanza tan rápido,
que no te das cuenta de nada.
Avanza tan rápido,
que no ves los pequeños detalles.
Sólo avanza.
Avanza y avanza,
sin parar,
sin disminuir su velocidad,
sin importar nada,
ni nadie.
Y tú, no puedes hacer nada,
absolutamente nada,
tan sólo esperar.
Esperar a que todo pase
o a que el tiempo
decida parar.

domingo, 11 de enero de 2015

Necesito otro amor.

Necesito otro amor y esto es así. Ya me cansé de escribir sobre corazones rotos, olvidos y amores amargos. Ya me cansé de todo ello y por eso ahora busco otro amor. Porque lo que yo he vivido no creo que se pueda llamar así, ni siquiera considerarse de ese modo, yo no he vivido historias de amor verdadero. Ni incluso de amor, a secas. Yo solo he vivido ensoñaciones propias, desamores bonitos y falsas ilusiones. Pero ya me cansé de ello, por eso yo quiero un amor verdadero, un amor loco, apasionado, onírico pero sobre todo sincero porque lo único que verdaderamente importa en esto del amor es que sea sincero y lo más puro posible. Un amor tiene que ser sin mentiras, sin falsedades, sin cosas feas. Porque los amores son bonitos y vale la pena vivirlos. O eso dicen. Tengo ganas de vivirlo por mí misma pero creo que no podré hacerlo. Pues yo quiero un amor sin distancias, un amor donde la única distancia que haya sean un par de besos, pero esa persona que quiero a un par de besos de distancia está a más. A más de doscientos kilómetros. Justamente a doscientos cincuenta y ocho jodidos kilómetros. Y duele. Duele muchísimo. Tanto que quema pero ya me cansé de escribir sobre distancias, sueños y corazones rotos, olvidos y amores amargos. Ahora quiero pasar a la acción. Voy destrozar esa distancia que nos separa, esos 258 putos kilómetros. Voy a reconstruir sueños y a sanar corazones rotos. Voy a hacer el olvido más llevadero y a endulzar corazones amargos.

martes, 6 de enero de 2015

Noviembre ya queda lejos.

El tiempo ha pasado sin yo percatarme de ello. Echo la vista a atrás y todo queda tan lejos como aquellas infinitas conversaciones que teníamos de madrugada, aquellas promesas formuladas en aquellas tardes que pasábamos juntos, aquellos besos que me robabas, aquellos abrazos que tanto necesitaba, aquellas sonrisas que sólo tú me saca vas, aquellas lágrimas que tus actos me causaban, aquellos días en los que estábamos enamorados, aquel amor tan apasionado que sentíamos, aquellos engaños y mentiras que yo creía, aquellas peleas que aún no sé quien llevaba la razón y aquel final tan inesperado que me dolió pero que era necesario. Todo aquello, ahora, está cada vez más y más lejos. No ha pasado mucho tiempo. Realmente sólo han pasado casi dos meses, pero en esos casi dos meses han pasado diversas situaciones que han echo pasar de un extremo a otro. De aquellos días en los que sentía gran amor por ti a estos días en los que sólo siento desprecio. Las cosas cambian y pasan de un extremo a otro así, sin más.
Conoces a alguien. Empiezas a quererlo. Le quieres. Se quieren. Empiezan algo. Todo Es muy bonito. Te das cuentas de cosas, de cosas que no te gustan nada. Te decepcionas. Ese algo se acaba. Te sientes rota. Te sientes sola. Pero se pasa.
Y así siempre, porque el tiempo pasa lento y rápido a la vez. Las situaciones cambian, a mejor o a peor
Las personas se marchan pero yo sigo aquí. Esperando a que el tiempo pase o se pare.
Y el tiempo pasa, ya estamos en Enero. Noviembre (con todo aquello) ya queda lejos.