Ya estoy por aquí chiquitines, la espera por fin llegó a su fin y aquí me tenéis de nuevo. Cada viernes me tendréis por aquí con un poquito más de mí, con un pedacito de mi corazón. Nos leemos.

lunes, 10 de marzo de 2014

Nuevo proyecto: Mentes suicidas.


Miley.
Edad: 17 años.
Ciudad: Actualmente en Oxford.
Aspecto físico: Su tez es de un perfecto bronceado, siempre ha tenido ese color moreno. Sus ojos son profundos, muy expresivos y castaños, de un castaño especialmente oscuro y aterrador. Su pelo es largo y liso y la mayor parte del tiempo lo tiene por la cara. Casi nunca se lo recoge porque no quiere que la gente vea sus ojos, no quiere que le gente sea capaz de saber que pasa por su cabeza con tan solo mirarle a la puerta de su alma. Mientras menos sepa la gente sobre sus pensamientos mejor. Desde siempre ha sido muy delgada, pero ahora su delgadez está llegando a un punto demasiado extremo. Tiene los labios carnosos y la mayor parte del tiempo rojos por la sangre que se produce cuando se muerde los labios cuando esta nerviosa. Suele llevar sus ojos pintados para hacer más profunda aún su mirada. Cuando se los pinta de esa manera, no sé que tiene su mirada que te cautiva de una forma embrujadora. Suele vestir con ropa mayormente de colores oscuros como el negro o gris junto con otros más coloridos como el azul, rosa o morado. En invierno cuando hace más frío lleva siempre puesta su chaqueta de cuero negra, que le queda como anillo al dedo. La mayor parte de su ropa no es llamativa, suelen ser camisetas lisas o con rayas horizontales o camisas a cuadros. Sus zapatos suelen ser Convers o botas estilo militar.
Historia: Miley es una chica aparentemente normal que esconde un oscuro pasado. Es huérfana y no tiene ningún familiar cercano conocido. Estaba en un centro para chicas sin familia pero sus problemas psicológicos y alimentarios la han llevado a una clínica especializada para sus problemas actuales. Prefiere estar muerta que en este mundo y aprovecha cada oportunidad que tiene para intentar suicidarse. Pasa los días encerrada en su habitación esperando a que algún día su corazón deje de latir, así sin más. No tiene a ninguna amiga, conoce a algunas chicas de la clínica, pero solo son eso, conocidas, más bien compañeras de comedor cuando las tienen retenidas allí por no haberse terminado la comida. Las únicas veces que sale de su habitación son las veces que iba al comedor a “comer” e iba porque esta obligada. Lleva desde hace 3 años con problemas de este tipo, pero solo lleva uno en la clínica. A tenido una infancia infeliz, una adolescencia infeliz. Toda su vida ha sido infeliz. Su madre la tuvo soltera, era drogadicta y cuando ella tenía dos años murió. Nunca conoció a su padre, no sabía nada de él, su madre no pudo contarle nada nunca porque cuando murió ella tenía solo dos años. Siempre ha estado viviendo en casas acogidas y orfanatos. Muchas veces han intentado por todos los medios que alguna familia la adoptara, pero ella no quería vivir una mentira, no quería vivir en una casa llena de hipócritas diciéndole que todo a partir de ahora sería mejor, que iba a cambiar su carácter para que se integre más en la sociedad y contentándola comprándole cosas y más cosas materiales, cuando ella lo único que necesitaba y necesita es cariño, ese cariño que solo una madre te puede dar pero que en su caso es imposible. Siempre ha estado envuelta en problemas y con 15 años lo único que hacía era escaparse y meterse en problemas. A partir de ahí empezó su revolución contra el mundo y la sociedad en si. Se volvió completamente antisocial, enfadada con el mundo y con todos sus habitantes. Los odiaba a todos y especialmente a sí misma.

martes, 4 de marzo de 2014

Febrero.

Febrero, mes corto pero intenso. Este mes ha sido hermoso pero un tanto triste. La mayoría del mes ha sido agradable, con momentos muy dulces pero acabó con tonos amargos. En este mes me he dado cuenta de muchas cosas, he "abierto los ojos" por decirlo de alguna manera. He estado bien, feliz y al momento toqué fondo. Toqué fondo de una manera abismal, no podía seguir adelante. No me quedaban fuerzas para levantarme, para seguir. 

Todo, por esos bajones inesperados,
que no tienen ninguna explicación lógica.
Todo, por esa profunda tristeza.
Todo, por esa abrumadora sensación de vacío.
Todo, por esa infelicidad constante
al saber que no le importo.

Pero me di cuenta de que tengo que ser fuerte, que tengo que seguir avanzando y tengo que levantar tras cada caída. Que mi único objetivo tiene que ser seguir adelante, sin mirar atrás.

Perdón por subir esta entrada ahora, debería de haberla subido en Febrero, pero he estado algo liadilla y aún me quedan muchas entradas por subir. Lo iré haciendo poco a poco.